🍁🍁 MARIHUANA🍁🍁

El consumo de marihuana afecta la función cerebral de manera directa, y afecta particularmente las partes del cerebro responsables de la memoria, el aprendizaje, la atención, la toma de decisiones, la coordinación, las emociones y el tiempo de reacción.1,2

La marihuana (cannabis) es una droga procedente de las plantas Cannabis sativa y Cannabis indica que contiene una sustancia química psicoactiva llamada delta-9-tetrahidrocannabinol (THC).

  • La marihuana produce un estado sueño, sensación de bienestar y distorsión de las percepciones.

  • El consumo de marihuana durante un largo periodo de tiempo puede llevar a desarrollar dependencia psicológica.

  • La interrupción de su consumo solo origina síntomas leves.

  • La marihuana puede detectarse en la orina entre días y semanas después del último consumo.

  • El tratamiento consiste en el asesoramiento psicoterapéutico, que es eficaz solo si la persona se encuentra motivada para dejar de consumir.

El consumo de marihuana (cannabis) está muy extendido en Estados Unidos; generalmente, la marihuana se consume periódicamente sin que haya indicios de problemas sociales o de salud mental.

La marihuana se fuma habitualmente en forma de cigarrillos (porros), hechos con los tallos, las hojas y las flores distales de la planta seca (Cannabis sativa o Cannabis indica). La marihuana también se consume como hachís, que es la resina de la planta prensada (una sustancia parecida al alquitrán). La legalización de la marihuana ha llevado a un mercado de productos que se pueden comer y vaporizar en cigarrillos electrónicos. También hay una variedad de formas que se pueden aplicar a la piel en forma de tinturas, lociones o aerosoles.

El componente activo de la marihuana es el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC). El dronabinol, una forma sintética del delta-9-THC, se usa para aliviar las náuseas y los vómitos debidos a la quimioterapia y para aumentar el apetito en personas con sida.

La mayoría de los consumidores usan la marihuana de modo intermitente, sin desarrollar una disfunción social o psicológica visible, ni dependencia. Sin embargo, algunas personas acaban siendo dependientes de la marihuana.

La marihuana causa síntomas inmediatos y, a veces, también a largo plazo.

Efecto inmediato

La marihuana deprime la actividad cerebral, produciendo un estado de sueño en el cual las ideas parecen inconexas e incontrolables. Es levemente psicodélica, pues causa distorsión e intensificación de la percepción del tiempo, del color y del espacio. Los colores pueden parecer más brillantes y los sonidos más altos. La sensación de euforia y relajación se llama "subidón".

La marihuana suele aliviar la tensión y proporciona una sensación de bienestar. La sensación de exaltación, excitación y gozo interior (el efecto de euforia) parece estar relacionada con el entorno en el cual se toma la droga, y depende de si el fumador está solo o en grupo y del humor predominante.

Durante las 24 horas siguientes al consumo de marihuana se pueden ver reducidas la coordinación, el tiempo de reacción, la percepción profunda y la concentración, de ahí que sea peligroso conducir o manejar maquinaria pesada durante este periodo. Otros efectos pueden ser un aumento de la frecuencia cardíaca, ojos inyectados en sangre, aumento del apetito y boca seca. Estos efectos suelen durar de 4 a 6 horas tras la inhalación.

Algunas personas, especialmente las que no han consumido marihuana anteriormente, experimentan ansiedad, pánico o paranoia. La marihuana puede empeorar o desencadenar una psicosis (pérdida de contacto con la realidad) en personas con esquizofrenia.

Efectos a largo plazo

Quienes consumen grandes cantidades de marihuana durante un tiempo prolongado pueden desarrollar problemas respiratorios como

  • Bronquitis

  • Sibilancias

  • Tos

  • Aumento de las flemas

  • Dolor abdominal y síndrome de vómitos cíclicos

Sin embargo, las personas que fuman marihuana no desarrollan la enfermedad obstructiva de las vías respiratorias, ni siquiera las que fuman a diario. No hay pruebas de que exista riesgo aumentado de cáncer de cabeza y cuello o de vías respiratorias como lo hay en los fumadores de tabaco.

Estudios recientes sugieren que el consumo de marihuana iniciado en la adolescencia puede conducir a deterioro cognitivo y alteraciones cerebrales.

La hiperemesis por cannabinoides es un síndrome recientemente descrito en el que las personas que llevan mucho tiempo consumiendo marihuana sufren crisis alternas de náuseas y vómitos. El síndrome suele remitir en 48 horas. Tomar baños calientes proporciona un cierto alivio y es el indicio más claro para que los médicos diagnostiquen la enfermedad.

Algunos estudios muestran que las mujeres que fuman marihuana tienen menos probabilidades de concebir. Las que quedan embarazadas pueden tener bebés más pequeños que las no consumidoras, pero el efecto parece pequeño. El delta-9-THC pasa a la leche materna, pero no se han detectado efectos dañinos en los bebés. Sin embargo, se recomienda que las mujeres embarazadas, que están intentando quedarse embarazadas o en periodo de lactancia no consuman marihuana.

Los hombres que fuman marihuana con frecuencia tienen un recuento de espermatozoides reducido, lo que resulta en una posible disminución de la fertilidad.

Síntomas de abstinencia

La marihuana se elimina del organismo lentamente a lo largo de varias semanas, por lo que los síntomas de abstinencia suelen ser leves. Después de unas semanas de consumo excesivo y frecuente, la interrupción brusca origina síntomas que comienzan unas 12 horas más tarde y que pueden durar hasta 7 días. Los síntomas son

  • Insomnio

  • Irritabilidad

  • Depresión

  • Náuseas

  • Inapetencia

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